Chinches de la cama

Cuando hablamos de chinches nos referimos a aquellos insectos hematófagos cuyo nombre científico es Cimex Lectularius: son pequeños animales que se alimentan de sangre y que, en los últimos años, han experimentado una propagación creciente.

Dónde encontrarlos

Estos pequeños insectos, también conocidos como chinches del colchón, no aparecen en la casa de forma espontánea, sino que pasan a través de los muebles viejos, y a menudo, además, pueden ser transportados dentro de las maletas. Reconocerlos no es difícil: tienen dimensiones entre los 6 y los 8 milímetros, con un color rojizo o pardusco y una conformación que recuerda la de un corazón. Generalmente viven entre 4 y 6 meses, aunque a veces pueden sobrevivir hasta un año entero sin alimentarse. Los chinches jóvenes tienen una coloración más clara, que se oscurece con las diferentes mudas hasta la edad adulta. El problema de la dispersión es que, durante su ciclo de vida, una sola chinche puede producir hasta 500 huevos, a razón de 5 huevos por día. Los huevos tardan unos nueve días en eclosionar, después de lo cual estos molestos y desagradables animales se convierten en adultos en cuatro semanas. El frío repentino hace que mueran, así como las altas temperaturas: si se exponen al sol, no resisten más que unos minutos. Los chinches de la cama no viven en la ropa ni en los seres humanos, a diferencia de los piojos (que necesitan una temperatura constante para sobrevivir): en la práctica, entran en contacto con las personas sólo para chupar su sangre, al igual que los mosquitos.
En el hogar, las chinches se pueden encontrar en almohadas, colchones, fundas de sofá, mantas, maletas, ropa, cortinas, muebles, marcos y cuadros. No sólo eso: una vez anidados en las esquinas de un apartamento, estos insectos pueden permanecer en las tomas de corriente, en los paneles eléctricos, en los rodapiés, entre las grietas de la pared o en las alfombras, aunque tienden a preferir la madera, el cartón y el papel, que son superficies rugosas. Aquellos que tienen miedo de entrar en contacto con estos insectos deben prestar especial atención a los barcos, trenes, transbordadores, hostales y hoteles: en resumen, a todos aquellos lugares donde se duerme y se permanece mucho tiempo. Reconocer una habitación infestada de estos animales, afortunadamente, no es difícil: las secreciones de sus glándulas, de hecho, generan un olor muy desagradable. Una casa invadida debe ser desinfectada por un operador experimentado.

¿Las chinches pican?

Por supuesto, los chinches tienen que picar a la gente para alimentarse de sangre humana. Las aves y otros mamíferos, por otro lado, también pueden ser víctimas. Estos insectos se alimentan más o menos una vez cada cinco días, por la noche: son atraídos tanto por nuestras emisiones de CO2 como por el calor que emite nuestro cuerpo. Las hembras, después de haber sido fecundadas, tienden a mantenerse alejadas de los machos: es precisamente por eso que se producen las infestaciones, en el sentido de que las hembras van a buscar otros lugares y así se propagan. Afortunadamente, las picaduras de estos insectos no causan ningún tipo de dolor: los únicos efectos secundarios están representados por la picazón que se produce posteriormente.

¿Cómo reconocer las picaduras?

Sin embargo, identificar una picadura de chinche de cama no es tan fácil: se forman pápulas que pican y que por lo general duran más que las consecuencias de las picaduras de mosquitos. No hay riesgo de confundir sus picaduras con las de las pulgas, sin embargo, porque en el caso de las pulgas en el medio hay un punto rojo. Las lesiones pueden tener una configuración lineal: el insecto, de hecho, puede “romper” su propia comida en varias ocasiones, desplazándose desde la zona en la que se alimentaba por primera vez a una zona vecina, siguiendo un curso continuo.

Qué hacer si lo muerde un chinche

Si sospecha que ha sido picado, el consejo es que acuda a su médico: el tratamiento de las lesiones depende de cada persona, ya que la reacción a las picaduras es subjetiva. Las consecuencias, en definitiva, pueden variar tanto a nivel clínico como sintomático. Un desinfectante de la piel es el tipo de tratamiento más común, pero también puede usar cortisona o antihistamínicos. Si, por otro lado, aparecen sobreinfecciones en la piel debido a un rascado prolongado, el médico también puede prescribir el uso de antibióticos ad hoc.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *